CÍCLiCOM impulsa el reciclaje de RAEE en la Semana Europea de Residuos

CÍCLiCOM

El proyecto colaborativo CÍCLiCOM, en el que participa AIMPLAS, centro tecnológico especializado en materiales avanzados, se consolida como una de las iniciativas más relevantes a nivel nacional para mejorar el reciclaje de plásticos complejos presentes en los residuos electrónicos. A través de investigación aplicada, formación técnica y servicios especializados, el consorcio busca acelerar la transición hacia una economía circular real en el ámbito de los RAEE.

La Semana Europea de la Reducción de Residuos (EWWR), celebrada del 22 al 30 de noviembre, centró esta edición en los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, uno de los flujos que más crece en el mundo. Smartphones, pequeños electrodomésticos o equipos informáticos forman parte de un grupo de productos cuya vida útil se acorta cada vez más y que combinan materiales diversos, dificultando su correcta valorización.

Un ecosistema nacido para transformar la gestión de los residuos electrónicos

CÍCLiCOM surge como una plataforma estratégica que pone a disposición de empresas tecnologías para la separación, recuperación y reintroducción de materiales plásticos multicapa, técnicos y compuestos. Su objetivo es transformar estos residuos en recursos de alto valor añadido, respondiendo a los retos de sostenibilidad del sector electrónico.

El proyecto tiene su origen en la iniciativa CIR-MAT: Innovación en materiales circulares, financiada por una convocatoria estatal orientada al fortalecimiento de capacidades tecnológicas. A partir de ella se creó un ecosistema formado por centros con amplia experiencia en polímeros avanzados, reciclado químico, separación de materiales y análisis de ciclo de vida.

Los expertos del proyecto señalan que los RAEE representan un desafío creciente dado que contienen metales, plásticos reforzados, fibras, recubrimientos y componentes electrónicos, algunos de ellos catalogados como críticos. La diversidad de materiales y la creciente miniaturización hacen imprescindible una cadena de reciclaje altamente tecnificada.CÍCLiCOM surge como una plataforma estratégica que pone a disposición de empresas tecnologías para la separación, recuperación y reintroducción de materiales plásticos multicapa, técnicos y compuestos. Su objetivo es transformar estos residuos en recursos de alto valor añadido, respondiendo a los retos de sostenibilidad del sector electrónico.

El proyecto tiene su origen en la iniciativa CIR-MAT: Innovación en materiales circulares, financiada por una convocatoria estatal orientada al fortalecimiento de capacidades tecnológicas. A partir de ella se creó un ecosistema formado por centros con amplia experiencia en polímeros avanzados, reciclado químico, separación de materiales y análisis de ciclo de vida.

Los expertos del proyecto señalan que los RAEE representan un desafío creciente dado que contienen metales, plásticos reforzados, fibras, recubrimientos y componentes electrónicos, algunos de ellos catalogados como críticos. La diversidad de materiales y la creciente miniaturización hacen imprescindible una cadena de reciclaje altamente tecnificada.

Un proyecto alineado con los objetivos de la EWWR

CÍCLiCOM actúa como un puente entre tecnología e industria. Su plataforma proporciona acceso a laboratorios, plantas piloto, bancos de pruebas y equipos de caracterización avanzada, permitiendo a las empresas evaluar soluciones antes de implantarlas.

El consorcio está integrado por entidades tecnológicas, asociaciones empresariales y compañías especializadas en gestión ambiental, financiadas con fondos europeos Next Generation y programas nacionales de innovación. Gracias a esta diversidad, CÍCLiCOM cubre todo el ciclo: desde el desmontaje y clasificación de RAEE hasta el reciclado químico, la valorización energética y la reincorporación de materiales en nuevas líneas de producción.

Como señala Ferrero, “la campaña de la EWWR pone el foco en reducir y reutilizar, pero también en mejorar el reciclaje de forma realista y eficiente. CÍCLiCOM responde a este objetivo acercando tecnologías accesibles a empresas que desean mejorar su desempeño ambiental”.


Servicios técnicos, vigilancia tecnológica y capacitación

Uno de los pilares del proyecto es la creación de un catálogo de servicios para la industria, entre los que destacan:

  • Asesoramiento en estrategias de circularidad para productos electrónicos.
  • Hojas de ruta tecnológicas para sustituir materiales difíciles de reciclar.
  • Sistemas de vigilancia tecnológica centrados en tendencias, normativa emergente y oportunidades de I+D.
  • Formación técnica para profesionales de empresas que trabajan con plásticos complejos.

Además, el 11 de diciembre tendrá lugar un encuentro técnico en Valencia donde investigadores, empresas y gestores de residuos analizarán nuevos métodos de separación, tecnologías de reciclado químico y tendencias de economía circular aplicadas al sector electrónico.

Ferrero subraya que “la industria necesita información contrastada y espacios donde conectar desafíos reales con soluciones viables. Sólo así podrán aumentar las tasas de reciclaje y reducir la dependencia de materias primas vírgenes”.

Proyectos complementarios para reforzar la sostenibilidad de los RAEE

CÍCLiCOM está conectado con diversas líneas de investigación paralelas, entre ellas:

  • RECRITIC, centrado en la extracción y recuperación de elementos críticos como cobalto, litio, oro o níquel.
  • METALLON, dedicado al reacondicionamiento y reciclaje seguro de baterías de ion litio.
  • REFORM, enfocado en electrónica impresa mediante tintas conductoras sostenibles y sustratos reciclables.

Asimismo, AIMPLAS cuenta con certificaciones para evaluar la reciclabilidad de envases y materiales plásticos empleados en sectores como automoción, telecomunicaciones o aparatos eléctricos.

Un compromiso firme con la economía circular

Los responsables del proyecto destacan beneficios clave como la reducción del uso de materias primas vírgenes, el menor consumo energético, la disminución de emisiones de CO₂ y la generación de nuevas oportunidades empresariales en el ámbito de la economía circular.

Como resume Ferrero, “reciclar no es solo recuperar materiales, sino hacerlo de forma inteligente”. El futuro pasa por convertir los residuos electrónicos en recursos estratégicos y por ofrecer a las empresas herramientas que permitan cerrar el ciclo productivo con garantías.

Con proyectos como CÍCLiCOM, el sector avanza hacia una gestión más sostenible de los residuos electrónicos y un modelo industrial más eficiente y alineado con las demandas medioambientales actuales.

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